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¡PUNISH! El Santa Claus asesino

Si lo pensamos detenidamente, la idea y concepción de Santa Claus es algo aterrador, un señor vestido con un traje bastante llamativo que se cuela en nuestras casas por la noche cuando nos encontramos durmiendo pacíficamente. Amante de los niños buenos y castigador de los malos, esta es una de las ideas que nos ofrece “Noche de paz, noche de muerte” de 1984, en esta peculiar y loca revisión del popular personaje navideño.

Santa Claus siempre ha estado relacionado con la bondad y la alegría navideña, copando un sinfín de películas sobre la caridad y la felicidad en las fiestas. El personaje siempre estuvo ligado a la marca Coca-Cola Company, sus creadores, de la mano del ilustrador Thomas Nast, un anciano que se contraponía a la leyenda alemana de Krampus, un popular demonio de la Europa Central que secuestraba a todos los niños malos durante el día de San Nicolás, el 6 de diciembre. Un ser mitológico que el cine supo explotarlo bastante con la saga de “Krampus” y todos los productos que surgieron de ella como “Mother Krampus”.

Uno de los principales influyentes sobre este interesante cine de terror navideño sería “Noche de paz, noche de muerte” de Charles E. Sellier Jr, donde un joven trastornado y vestido de Santa Claus, creará el terror en una pequeña localidad estadounidense como si del auténtico Krampus se tratase.

La película nos cuenta la historia de Billy, un chico que fue testigo de cómo un hombre vestido de Papa Noel asesinaba brutalmente a su familia en medio de la carretera. Años después, Billy se encuentra al cuidado de un orfanato de monjas, totalmente trastornado por la figura del hombre vestido de rojo. La madre del orfanato no hace sino acrecentar el estado de locura de Billy. Cuando cumple 18 años, comienza a trabajar en una tienda de juguetes, todo parece transcurrir con total normalidad hasta que llega la fiesta de Navidad y su jefe le pide que se vista de Santa Claus -a mala idea esto-. Totalmente ido y un estado de absoluta locura, comenzará a asesinar brutal y sanguinariamente a todos aquellos que se hayan portado mal.

La película nos presenta una interesante construcción sobre la psicología del personaje, el cómo su pasado, el miedo y el horror que ha ido arrastrando a lo largo de su vida confluyen en un estado de locura aterradora. “Noche de paz, noche de muerte” sabe crear una atmosfera realmente convincente, perturbadora y siniestra. Una historia genuinamente terrorífica sobre la construcción de la psicopatía de Billy.

El sello de calidad de la película se encuentra además, en las escenas de los asesinatos, llenas de brutalidad y gore, que roza en ocasiones el humor negro. Así por ejemplo, cuando la locura de Billy se desencadena, ahorca con unas luces de navidad a un empleado de la tienda de juguetes que intentaba violar a la chica que le gustaba –que después apuñalaría-, cuando acaba con sus antiguos compañeros va causando el terror por la pequeña localidad, empalando a una joven en los cuernos del trofeo de un ciervo o decapitando algunos adolescentes que se lanzaban en trineo, entre otros.

Se nota bastante como “Noche de paz, noche de muerte” bebe de su predecesora “La noche de Halloween” de John Carpenter, la explotadora y precursora de este cine de asesinos en series que se dio en los 80, algo que ya nos lo indica en el poster cuando nos dice “You’ve amde it throught Halloween, now try and survive Christmas“. Recoge muchos aspectos formales y temáticos del slasher, como los chavales atolondrados, el gore o el arma siempre contundente, en esta ocasión un hacha.

Soy incapaz de evitar sacar una sonrisa o una carcajada cuando Billy atormenta a sus víctimas gritando Punish! mientas alza su hacha contra ellos. Una imagen inolvidable. Y es que Billy sabe sacarle jugo a su arma, hay bastante imaginación en las muertes de los pobres adolescentes, alguna de ellas sin duda con un elemento cómico bastante único.

En los 70 surgió “Navidades negras” (Bob Clark, 1974), como la primera de este género de terror navideño que se popularizaría en los 80 y en la actualidad. “Silent Night, Bloody Night” (Theodore Gershuny, 1973), sería la influencia directa de “Noche de paz, noche de muerte” sobre una serie de asesinatos sucedidos en Nochebuena, como una de las precursoras del slasher.

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